Típicamente los estados impulsan la inclusión laboral de personas con discapacidad al ofrecer estímulos fiscales a las empresas.

En el caso de México, estos beneficios aplican directamente sobre los impuestos que pagan, los cuales se estipulan en:

Contratación de Personas con Discapacidad (Fundamento Art. 22 Ley del ISR)
El patrón que contrate a personas que padezcan discapacidad:

  1. Motriz y que para superarla requieran usar permanentemente prótesis, muletas o sillas de ruedas
  2. Mental
  3. Auditiva o de lenguaje, en un ochenta por ciento o más de la capacidad normal
  4. Invidentes

Podrá deducir de sus ingresos, un monto equivalente al 100% del impuesto sobre la renta de estos trabajadores retenido y enterado conforme al Capítulo I del Título IV de esta Ley.

Siempre y cuando el patrón esté cumpliendo respecto de dichos trabajadores con la obligación contenida en el artículo 12 de la Ley del Seguro Social (aseguramiento en el régimen obligatorio) y además obtenga del Instituto Mexicano del Seguro Social el certificado de discapacidad del trabajador.

Inversión de activos fijos (Fundamento Art. 40 Ley del ISR, fracción XIII)
Deducción al 100% para adaptaciones que se realicen a instalaciones que impliquen adiciones o mejoras al activo fijo, siempre que dichas adaptaciones tengan como finalidad facilitar a las personas con capacidades diferentes a que se refiere el artículo 222 de esta Ley, el acceso y uso de las instalaciones del contribuyente.

 

Certificado de Discapacidad
El certificado de discapacidad es un oficio en el que se establece el tipo y grado de la discapacidad del trabajador. El patrón que requiera la expedición del certificado de discapacidad deberá:

  1. Contratar a la persona con discapacidad y efectuar su inscripción al Régimen Obligatorio del Seguro Social.
  2. El patrón o representante legal de la empresa, debe llenar y llevar la solicitud del certificado de discapacidad y documentos.
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