El proceso de selección laboral generalmente cuenta con dos pasos fundamentales: la elaboración del curriculum vitae y la propia entrevista laboral. A continuación dejamos algunos tips para que esta última instancia sea exitosa y culmine en una contratación.

La primera impresión de una persona se obtiene en menos de un minuto, muchas veces incluso antes de que pueda decir una palabra. Somos una sociedad visual, y en la entrevista tienes que demostrar que vas a ser un buen representante de la empresa y que eres una persona que presta atención a los detalles y que respeta los procesos.

La vestimenta siempre va a depender de la cultura organizacional que impera en una empresa. De todas maneras, es difícil conocer esta cultura si nunca hemos estado en este lugar. En base a esto, podemos afirmar que siempre es mejor pecar de formal. Dejar una imagen casual en un ambiente que exige formalidad es un riesgo que seguramente no quieres correr. Por el contrario, presentarse en un ambiente laboral informal con una vestimenta conservadora puede dejar al individuo un tanto fuera de contexto, pero nunca será mal visto.

En lo que refiere a las joyas, especialmente para mujeres, siempre es bueno tender a menos. Las joyas son un motivo de distracción, y aunque pueda parecer gracioso, los entrevistadores pueden enfocarse demasiado en estos accesorios y olvidar aspectos importantes del intercambio. Otro tip útil para ambos sexos es no abusar de los perfumes y colonias. Muchas personas rechazan los aromas fuertes e incluso pueden ser alérgicos a estos.

Un punto importante es siempre llevar copias del curriculum en buenas condiciones, además de una lapicera y un block de notas para sacar apuntes y mostrar interés. Anotar cosas en el Smartphone no es una buena idea, pues el entrevistador puede interpretar que no estamos prestando suficiente atención al proceso.

Lo último pero no menos importante es siempre darnos una última mirada al espejo antes de ingresar a la entrevista. Seguramente no querrás entrar con una migaja en tus labios, o con el cuello de la camisa mal doblado.

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