10 ejercicios sencillos para problemas del lenguaje

10 ejercicios sencillos para problemas del lenguaje

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Existe una gran cantidad de trastornos del lenguaje, la mayoría inciden en la articulación en las palabras o son causados por dificultades motoras en los músculos implicados en el habla. Por tal motivo, existen varios ejercicios que pueden ser de ayuda al aplicarlos en el aula o incluso desde casa.

Algunas de estas alteraciones se derivan de trastornos del desarrollo como el autismo o trastorno por déficit de atención, otros por trastornos físicos en los órganos que participan en el lenguaje o aspectos emocionales por algún factor extrínseco adicional. 

Algunos ejercicios de la terapia del habla se relacionan con los movimientos y acciones respiratorias, que inciden en el ritmo y algunos movimientos buco-faciales en la lengua, labios, mejillas y el paladar. Estos son los más comunes:

#1  – Ejercicios respiratorios:

Se realiza con movimientos simples y repetitivos, incorporando sonidos. Se pueden realizar inhalaciones y exhalaciones nasales y bucales, reteniendo el aire. También retener progresivamente el aire dentro de la boca o nariz. Además puedes incluir inspiraciones rápidas, lentas o profundas, dejando salir el aire rápidamente.

#2 – Soplar bolitas de papel:

Deben colocarse bolitas de papel o polietileno, también se pueden emplear velas, tumbar torres de papel con soplidos y utilizar pajillas para aspirar agua o limonada. Otra estrategia divertida es soplar burbujas de jabón.

#3 – Pronunciar las vocales:

Para realizar la pronunciación el niño debe inhalar lentamente por la nariz, retener el aire y luego exhalar lentamente mencionando las 5 vocales. También puede aumentarse la velocidad, de acuerdo a como se maneje el aire.

#4 – Ejercicio de ritmo:

Para realizarlo, se pueden dar pequeños golpes a una mesa o tambor, y luego pedirle al niño que imite los sonidos con la voz, de esta manera podrá adaptarse al ritmo.

#5 – Jugar con las sílabas:

Deberá articular sílabas usando alguna consonante, de manera repetida, por ejemplo: Con la letra P, articulará la sílaba pa, y luego debe cambiar las vocales. Cada vez que lo realice, ejercitará el ritmo y la articulación, mejorando los problemas del lenguaje.

#6 – Articular frases:

En este caso pueden utilizarse frases completas, poesías, trabalenguas o cuentos cortos, de esta manera se repetirán las silabas y frases, una y otra vez hasta articular de manera correcta las mismas. 

#7 – Ejercicios con la lengua:

Abarcan diversidad de movimientos con la lengua, ideales para los trastornos del lenguaje en los que se ve afectada la articulación de algunos fonemas. Pueden realizar giros con la lengua en todas las direcciones, estirar la lengua, llevarla al paladar superior, comer goma de mascar y tocar todos los dientes con la punta de la lengua.

#8 – Ejercicios de silencio:

Primero, deben ubicarse en una habitación completamente silenciosa, y luego realizar algún sonido, de manera que la persona pueda detectarlos y prestar atención, para luego preguntarle qué sonido escuchó.

No solo se ayuda a mejorar el lenguaje, sino también, puede ayudarles a distinguir la duración e intensidad de los sonidos, ejercitando la localización del mismo y reconocimiento de los objetos que lo emiten.

#9 – Ejercicios con los labios:

Se pueden realizar sosteniendo un palillo con los labios, sin introducirlo completamente a la boca. También pueden apretarse y aflojarse, separarlos y juntarlos rápidamente. Realizar el sonido de la letra P con los labios repetidamente.

#10 – Ejercicios faciales:

Inflar las mejillas y desinflarlas, luego de retener el aire algunos segundos. También pueden alternarse las mejillas, primero del lado izquierdo y luego inflar la derecha. Además puede retenerse el agua en la boca y soltar lentamente.

Es importante recordar que  la información proporcionada es una descripción general de algunos ejercicios comunes utilizados en la terapia del lenguaje, y de ninguna manera reemplaza la orientación y supervisión de un profesional. Es fundamental que un profesional de la salud capacitado evalúe y diagnostique adecuadamente cualquier trastorno del lenguaje antes de implementar ejercicios, que serán adaptados a las necesidades específicas de cada persona.

Autismo: Conoce las distintas clasificaciones según el nivel de apoyo

Autismo: Conoce las distintas clasificaciones según el nivel de apoyo

El DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Quinta Edición) describe el autismo como un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por déficits persistentes en la comunicación social y la interacción social, así como por patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades.

No obstante, el TEA (Trastorno del Espectro Autista) puede manifestarse de diferentes formas en cada individuo, lo que ha llevado a diferentes clasificaciones que buscan identificar y describir las características y síntomas que presenta cada persona con TEA.

Clasificaciones

Una de las clasificaciones más conocidas es la de Angel Riviere, que se basa en áreas del desarrollo para identificar diferentes perfiles dentro del espectro autista. Estos perfiles pueden incluir déficits en la comunicación, en la interacción social, en la imaginación y en la flexibilidad del pensamiento, y en la conducta repetitiva y estereotipada.

El DSM-5 no define los trastornos del espectro autista por grados o niveles, sino que utiliza un enfoque dimensional para evaluar los síntomas del TEA en diferentes áreas, como la comunicación social, el comportamiento y los intereses/repetición de actividades. En lugar de clasificar a las personas en diferentes “grados” o “tipos” de autismo, el DSM-5 utiliza una evaluación más individualizada para determinar la presencia de los síntomas en cada persona. Este importante manual clasifica el TEA en función del nivel de apoyo que necesita la persona para desenvolverse en su vida cotidiana.

Estos niveles son:

  • Nivel 1: Requiere apoyo.
  • Nivel 2: Requiere apoyo sustancial.
  • Nivel 3: Requiere apoyo muy sustancial.

El nivel de apoyo se determina en función de la cantidad y el tipo de ayuda que necesita la persona para realizar tareas cotidianas, comunicarse y relacionarse con los demás.

Esta clasificación ayuda a los profesionales a evaluar el grado de necesidades de apoyo de una persona con autismo y a planificar su tratamiento y apoyo en consecuencia.

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Trastorno del déficit de atención con hiperactividad: 5 tips de apoyo para niños con TDAH

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El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) no es simplemente “falta de atención” o “hiperactividad”, sino que plantea un conjunto único de desafíos. En este artículo, exploraremos estrategias para proporcionar apoyo efectivo para los niños y niñas con este trastorno. Pero, primero es necesario que sepas qué es.

¿Qué es el TDAH?

El TDAH es un trastorno que afecta el desarrollo neurológico y es diagnosticado mayormente en niños, ya que se empieza a manifestar a temprana edad, persistiendo hasta la edad adulta en la mayoría de los casos.

Lo más común es que se reconozca a los niños con trastorno del déficit de atención con hiperactividad cuando comienzan a cursar sus estudios en una Escuela primaria, donde proyectan su condición en el rendimiento escolar y ciertas dificultades para socializar.

Tips de apoyo

Los niños con trastorno del déficit de atención con hiperactividad, tienden a tener dificultades para concentrarse al momento de realizar tareas sencillas, por eso te traemos algunos tips para que les puedas brindar apoyo:

1 – Divide las tareas escolares:

Para ello se debe proporcionar una tarea en pequeños pasos, de modo que requiera una persistencia menor, además el niño podrá realizarla en menor tiempo. De esta manera, se evita que haya distracciones que eviten la culminación de las actividades, logrando mejores resultados.

2 – Mejorar la forma en que se dan las órdenes:

Para los niños con trastorno del déficit de atención con hiperactividad, puede ser difícil recibir varias órdenes a la vez, por esa razón debes brindarle instrucciones claras, cortas y de la manera más sencilla que puedas, para que puedan acatarlas y llevar a cabo la actividad. También si es necesario, trázale pequeñas metas que deba alcanzar.

3 – Ayudarlos a ser más flexibles:

Al culminar una tarea invítales a expresar sus opiniones en voz alta, de este modo su lenguaje interno se favorece y se refuerza su capacidad para comunicar y expresar ideas.

4 – No prestarles atención mientras realizan una tarea:

Ya que los niños con trastorno del déficit de atención con hiperactividad, pueden distraerse e incluso no culminar las actividades cuando se les regaña o se les hacen observaciones acerca de las mismas. Por eso, es recomendable dejarles terminar la actividad hasta el final sin interferir.

5 – Impulsar su motivación:

Puedes brindarle por ejemplo una recompensa al culminar una tarea y reconocer cada uno de sus logros alcanzados eficazmente, de esta manera se sentirán competentes y su motivación va a aumentar al realizar cualquier actividad.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada niño con TDAH es único y puede tener necesidades específicas. Es recomendable trabajar en estrecha colaboración con profesionales de la salud y educadores para desarrollar un plan de tratamiento individualizado y adecuado para cada niño.

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