Algunas personas con discapacidad auditiva se comunican a través del lenguaje de señas y leen los labios. Muchas veces pueden hablar aún sin escuchar.

– Preste atención y pregúntele qué modalidad o forma de comunicación necesita, hable mirándola a la cara (es muy probable que sepa leer los labios), evite colocarse a contraluz, pues su cara debe estar iluminada para que pueda verle los labios, háblele pausadamente en forma clara y natural (evite exagerar el movimiento de los labios o silabear), las expresiones corporales, faciales y la lectura de los labios, son de suma importancia para completar los sonidos del habla cuando la audición falla. También quítese las manos de la cara para hablar. No comer, masticar ni fumar mientras se le está hablando.

– Si el mensaje es breve y hay que comunicarle cifras, direcciones o nombres propios, pregúntele si los prefiere por escrito. Recuerde también que para estas personas es muy difícil seguir e incluso participar de una conversación en un grupo numeroso, ya que no es posible mirar el movimiento de los labios de todos al mismo tiempo.

– Si quiere colaborar con ella, colóquese de frente y repítale lo que los demás dicen labializando el mensaje. Comuníqueles, a su vez, a las demás personas la necesidad de pausar o ralentizar las intervenciones para facilitar una mejor reformulación y transmisión del mensaje.

Hay que tener en cuenta que:

– La comunicación visual es la base fundamental de su entendimiento.

– Cuando observe que la persona no entiende lo que le está diciendo, repita la frase.

– Con respecto a la lengua de señas (así como cada país posee su propio idioma) también existe la Lengua de Señas Argentina (LSA), lengua de señas americanas (ASL) y difieren entre si.

 

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