¿Qué es la hipoterapia?

 La hipoterapia es un tipo de “terapia rehabilitadora alternativa. Su particularidad está en que se utilizan caballos para realizar programas de ejercicios dirigidos por un/a profesional cualificado/a” (Discapnet, S.F). Este tipo de terapia se utiliza en muchos tipos de diagnósticos, tales como personas con síndrome de Down, déficit atencional con hiperactividad, discapacidad intelectual, espasticidad, parálisis

cerebrales, trastorno del espectro autista, entre otros. El Trastorno del Espectro Autista “por lo general se presenta desde temprana edad y persiste hasta la edad adulta”. Los síntomas o signos más comunes son hipersensibilidad a imágenes, sonidos y texturas, dificultades para adaptarse al cambio, flexibilizar una rutina diaria, entre otras cosas” (Healthy Children; 10 de marzo del 2017).

En el presente artículo queremos mencionar y dar a conocer los beneficios de la hipoterapia en los niños y niñas, especialmente las que tienen un diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA). Como contexto general, las sesiones de hipoterapia “suelen dividirse en tres partes repartiendo el tiempo entre ellas según sea conveniente para cada paciente” (Vithas,18 de febrero de 2019). Estas etapas son: saludar al caballo, montar al caballo (que es el momento cuando se realizan los ejercicios) y por último despedirse del caballo. Estos  pasos se ejecutan con el propósito de generar un vínculo entre el caballo y el niño o niña, además de ir disminuyendo el miedo por parte del niño o niña, en el caso de que existiera.

Este tipo de terapias, donde se utilizan animales y en este caso específico, caballos, suelen tener muchos beneficios en los niños y niñas con un diagnóstico de TEA, ya que dentro de los indicios más comunes de este diagnóstico se puede encontrar la hipersensibilidad o hiposensibilidad a texturas, las cuales se pueden trabajar con el pelaje del caballo. Esto se realiza mediante el uso del tacto acariciando distintas zonas del pelaje, ya que, dependiendo de la zona del caballo, podemos encontrarnos con distintas suavidades, grosores o temperaturas.

Otro aspecto que se puede trabajar con hipoterapia, es la dificultad que presenta el niño o niña para adaptarse a nuevos cambios, lo cual se puede trabajar con cada nuevo ejercicio que se realice en una o varias sesiones.

Por último, los caballos son animales muy inteligentes y sociales que perciben las emociones, por lo que sabrán como reaccionar frente al estado de ánimo del niño o niña ese día; ya sea asustado, confundido, con miedo, entre otras emociones posibles.

Por otra parte, a nivel psicológico, “el ser humano al interactuar con el medio ambiente y en especial con seres vivos produce una liberación metabólica de ciertas sustancias vinculadas con el bienestar, como dopamina, serotonina y endorfinas.” (Universidad de Chile, 7 de noviembre de 2008). Esto ayuda a la niña o niño a entrar en un estado de calma, relajación y bienestar generalizado, siendo así un estímulo para que las sesiones sean aún más agradables y enriquecedoras para el niño o niña. Todo esto apuntando al logro de los objetivos propuestos en la terapia.

 

 

Referencias Bibliográficas: