A través de los años algunos países y algunos lugares específicos (por ejemplo restaurantes), han empezado a incorporar el término “pet friendly”. Este término se refiere a que toda mascota es aceptada en ese lugar, sin importar tamaño, raza, tipo, ni ningún otro tipo de discriminación. 

Este concepto no solo se ha incorporado en el rubro gastronómico, sino que también se ha ido integrando en centros comerciales, supermercados, farmacias y también en algunas empresas como parte de su cultura organizacional.

Gracias a las pocas empresas que han implementado el término “pet friendly” se han podido realizar distintas investigaciones, para así poder visualizar el impacto que han tenido las mascotas dentro de un ambiente laboral. En estas investigaciones se ha logrado demostrar que, gracias a esta nueva implementación, los animales traen numerosos beneficios, y no solo a la “salud mental de los empleados, sino que también a la mejora de la productividad y las relaciones sociales en el espacio de trabajo” (Animal’s Health, 21 de junio de 2019).

El avance en la incorporación del concepto “pet friendly” ha permitido entender la importancia que tienen los animales en relación a los beneficios que pueden traer, pero también ha visibilizado la diferencia que existe entre una mascota y un perro de asistencia. Esto último es necesario considerarlo, ya que los perros de asistencia cumplen una función específica y necesaria para el apoyo de una persona con discapacidad, por lo que debe ser considerada como tal y no como lo que regularmente entendemos por mascota. Esta diferencia es fundamental al momento de incorporar laboralmente a una persona con discapacidad, ya que no es necesario que la cultura de la organización sea “pet friendly”, sino que es parte de los apoyos que permiten a esa persona desempeñar su trabajo, de la manera más independiente y autónoma posible.

¿Qué se entiende por un perro de asistencia? 

Si bien existen diferentes definiciones legales en los distintos países, existe un consenso general de lo que se entiende por perro de asistencia en términos genéricos. Entendiendo este contexto, podemos decir que un perro de asistencia es aquel que ha sido entrenado para ayudar y asistir a una persona con discapacidad.

Dentro de las funciones que pueden cumplir los perros de asistencia se pueden encontrar: perros guía para asistir a personas con discapacidad visual, perros de servicio para asistir a personas con discapacidad física, problemas de movimiento, fuerza o resistencia; perros de señal para asistir a las personas con discapacidad auditiva; perros de respuesta o de alerta médica, los cuales alertan sobre episodios de crisis, como por ejemplo epilepsia. Por último podemos encontrar a perros de asistencia que han sido entrenados para apoyar a personas con trastornos del espectro autista, para mejorar los niveles de seguridad, aumentar la socialización y mitigar las  conductas disruptivas que pudieran presentar.

Por todo lo mencionado anteriormente, avanzar hacia la construcción de una cultura organizacional que sea “pet friendly” trae consecuencias positivas y mejoras en el ambiente laboral para todas las personas que conforman la organización. Sin embargo, no solo trae beneficios a las personas, sino que también contribuye en la eliminación de barreras que pueden aparecer al momento de incorporar personas con discapacidad que sean acompañadas por perros guías o de asistencia.

Sin embargo, a pesar de los beneficios que esto puede traer, no son muchas las organizaciones que se han abierto a incorporar este concepto. Esto constituye un desafío en la concientización sobre este tema, entendiendo las diferencias entre mascotas y perros de asistencia y los efectos positivos que pueden generar en los distintos ambientes laborales.

 

 

Referencias Bibliográficas: