No, no lo es. Pero sí debemos mencionar los límites auto-impuestos y los externos.

Los límites internos o imaginarios son los que aplicamos individualmente por temor, inseguridad y desconocimiento. Preferimos decirnos no, antes que otro nos lo diga, con el fin de evitar una desilusión o fracaso. Pues bien, un especialista en conductas humanas, diría que es una reacción natural porque es una forma de protegerse. Ahora bien, debemos hacernos un favor, y decirnos sí; sino estaríamos imponiéndonos una barrera para acceder al mundo.

En muchas historias de vida, las personas con discapacidad, aplican su ingenio, entre otras cualidades, para superar los obstáculos.

Por otro lado, los aspectos externos nos limitan porque cercenan nuestra posibilidad de desarrollo. La percepción se basa en la experiencia cotidiana y en las estadísticas. En Chile, las estadísticas indican que la tasa de desempleo en personas con discapacidad alcanzan el 90 por ciento.

Las números de empleados activos no alienta, sin embargo no hay que perder el foco. Lo central es comprender estas dos fuerzas que actúan influyendo en nuestra conducta y no detener la búsqueda de trabajo.

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