Actualmente, muchos emprendedores eligen volcar toda su creatividad hacia el sector social, desarrollado proyectos que tienen un gran impacto en la comunidad. Tal es el caso de Leonardo Russo, quien desarrolló un sistema denominado SAII (Sistema Auditivo de Integración Informática), que tiene como objetivo que personas no videntes o con movilidad reducida puedan hacer un uso fácil y completo de una computadora.

SAII nació a partir de una conversación que Leonardo mantuvo con un compañero, quien daba clases de informática en un instituto para personas no videntes. Este compañero le comentó que podía ver problemas en las aplicaciones que se utilizan actualmente para personas no videntes y eso no sólo dificultaba el proceso de aprendizaje por parte del alumno, sino que frustraba al profesor debido a que las aplicaciones se quedaban congeladas o requerían de muchas combinaciones de teclas para lograr una función específica. Así, Leonardo concurrió a este instituto a conocer la problemática de primera mano. Efectivamente, en este lugar se usaban aplicaciones llamadas ‘lectores de pantallas’ que, como el nombre lo indica, hacían uso de una voz digital que leía el texto de la pantalla de forma sistemática para orientar al usuario sobre la aplicación o ventana en la que estaba ubicado. Estos sistemas requieren que el usuario tenga un “mapa mental” de las ubicaciones de las teclas, pues utilizan combinaciones muy complejas. Por este motivo, era muy común que los usuarios no videntes que no acertaban en una tecla se perdieran dentro de la aplicación, haciendo que los alumnos se desorientaran y generando mucha frustración docente y en ellos mismos.

En base a esta experiencia, Leonardo comenzó a desarrollar una aplicación para no videntes que le permita al usuario hacer uso de las funciones de una computadora sin la necesidad de un tutor o especialista presente para poder llevar a cabo su aprendizaje. La clave de este proyecto era simplificar todos los procesos: una interfaz gráfica simple y funcional, combinaciones de teclas sencillas, funcionalidades que ayudarían al usuario a no “perderse” dentro de la aplicación y  una serie de aplicaciones acondicionadas para el simple y correcto uso de una computadora por parte del usuario no vidente.

Después de una prueba piloto exitosa, Leonardo siguió investigando un poco más sobre software y hardware para personas con capacidades diferentes. Así, pudo ver que para personas con movilidad reducida se vendían sillas de ruedas con joysticks ensamblados que, en algunos modelos, ofrecían un cable USB para conectarlo a la computadora y así hacer uso de un teclado virtual mediante el joystick. Nuevamente, el teclado virtual ofrecía una experiencia compleja y en algunos casos limitada al utilizar una computadora, algo similar a lo que sucede con los lectores de pantallas para personas no videntes. Analizando el alto costo y escaso stock de estas sillas, decidió diseñar un dispositivo USB de bajo costo que permitiera hacer uso de un teclado virtual para el Sistema Auditivo de Integración Informática. Se modificó la aplicación para que detectara si el dispositivo USB está conectado, y de ser el caso mostrará un teclado para las aplicaciones acondicionadas. De esta forma, la interfaz gráfica simplificada de este sistema ayuda a que el usuario con movilidad reducida pueda operar la computadora con facilidad. El producto final ofrece, un software que permite a personas no videntes a utilizar la computadora de una forma más sencilla y, de forma opcional, un dispositivo USB para que una persona con movilidad reducida pueda hacer uso del mismo. Esto dio como resultado una solución informática que promueve la integración laboral y social a personas con distintas discapacidades. Para Leonardo, “la idea de poder ayudar a la gente e incluso de poder ser de utilidad en la educación en colegios primarios, es algo que definitivamente impulsa a este proyecto a seguir adelante”.

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