El comportamiento emprendedor es vital para todas las organizaciones, cualquiera sea su tipo o tamaño.

Hoy más que nunca las empresas necesitan “repensarse” y tomar la iniciativa frente a la incertidumbre que nos rodea. Contar con empleados emprendedores y con un entorno organizacional que los estimule, pasa a ser una ventaja competitiva y un necesario factor crítico del éxito

En el nuevo entorno de este tiempo, no hay más opción de aferrarse al modelo de negocio de ayer, se deben crear organizaciones emprendedoras que constantemente traigan nuevos modelos de negocio. Los managers y ejecutivos que quieran actuar estratégicamente en el futuro, no tendrán otra opción que no sea adoptar el “ entrepreneurial mindset” o la forma de pensar y actuar emprendedora.

Según un estudio realizado por los Profesores Jeff Dyer de  Brigham Young University y Hal Gregersen de Insead las  principales capacidades de los emprendedores son: 1) “asociatividad”  que es una habilidad cognitiva, que permite a las personas creativas hacer conexiones entre preguntas, problemas e ideas aparentemente no relacionadas. 2) “ capacidad de cuestionamiento”, que consiste en la habilidad de preguntarse “ qué pasa si”, “ porqué” y “ por qué no”, preguntas que desafían el statu quo y abren la mente .3) “capacidad para estar alerta a los detalles, 4) “capacidad de experimentar”, implica estar en permanente estado de exploración de nuevas experiencias y nuevos mundos y finalmente 5) la “capacidad del networking”, especialmente con gente más inteligente, que tiene poco en común con ellos pero de quienes pueden aprender. Todas estas capacidades se pueden sintetizar en “capacidad inquisidora”, que es la misma actitud que puede encontrarse en los niños a los 4 años, que están constantemente haciendo preguntas y tratando de entender cómo y el porqué de las cosas.

La persona emprendedora que desarrolla y pone en valor esta capacidad dentro de la organización donde está trabajando (empresa, fundación, institución educativa, función pública, etc.) es la que podemos identificar como “ intrapreneur” o emprendedor interno.

Los. intrapreneurs se sienten “socios” en sus organizaciones, son flexibles, creativos, y con capacidad de percibir oportunidades.

Su primera motivación no es el deseo de adquirir riqueza sino la necesidad de concretar un objetivo buscado y contribuir a la realización de productos o servicios que sean útiles para la sociedad, sienten pasión por crear valor.

Analizando el perfil de este tipo de persona y su comportamiento dentro de las empresas, surgen algunos rasgos comunes a estos líderes emprendedores internos:

  • Necesita una mayor libertad de acción para realizar sus objetivos. En muchos casos no es muy respetuoso de normas formales.
  • No tiene inconvenientes en realizar cualquier tarea para concretar su objetivo.
  • Tiene espíritu de liderazgo y forma rápidamente grupos de trabajo que comprenden y comparten sus metas.
  • Su compromiso con la idea es total y es su primera prioridad.
  • Al concretar su objetivo necesita retirarse de lo que  ha puesto en marcha y encontrar una nueva idea que lo motive y lo mantenga interesado.
  • Integra mente emprendedora y competencias emprendedoras para la acción, pero también habilidades de management
  • Lidera como un emprendedor
  • Cuestiona el status quo
  • Comparte la información
  • Tiene una gran pasión por lo que hace y la contagia al equipo
  • Sabe escuchar, valora las relaciones, motiva la participación activa, tolera fracasos, enseña y aprende permanentemente.
  • Crea confianza a través del impulso hacia la innovación, la mejora y la  autocorrección de los propios errores.
  • Es percibido como gente accesible y dispuesta a colaborar cuando fuera necesario.
  • Privilegia la motivación, reconoce las diferencias entre las personas y premia las buenas performances.

La persona emprendedora habitual toma su carrera profesional como su propio emprendimiento y su actitud y comportamiento se traducen tanto en su propio proyecto, como integrándose a una organización que le permita llevar adelante su trabajo, desarrollándolo como si fuera su proyecto.

Silvia Torres Carbonell

Directora Centro de Entrepreneurship – IAE Business School – Universidad Austral

 Miembro del Board de Endeavor

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