Cada vez que se abre un proceso de selección, los empleadores reciben un gran cantidad de curriculums, por lo que muchas veces el primer paso es eliminar aquellos que presenten errores evidentes a primera vista. Si bien la elaboración del CV es un proceso que debe basarse fundamentalmente en la creatividad como forma de resaltar por sobre el resto, hay algunas reglas o buenas prácticas que no pueden obviarse.

Cuando estás describiendo tu experiencia, es fundamental comenzar las oraciones con verbos de acción para luego pasar a ser más explicativos sobre los detalles y los resultados. Por ejemplo: “Trabajé en un proyecto junto al Departamento de Ventas durante un año, logrando un incremento del 12% en las ventas”. Siempre es importante expresarse en primera persona y en voz activa, de manera de resaltar nuestra persona.

A la hora de estructurar el CV es importante combinar un par de párrafos con listas viñetadas. Generalmente, los párrafos se usarán al principio del documento para introducir nuestro perfil de una forma más amigable. Luego, los datos más “duros” podrán ser distribuidos en listas. Un buen uso de la puntuación es importante. Las oraciones deben ser cortas y consistentes. Evita complicarte con enunciados complejos repletos de comas y oraciones subyacentes.

El uso de mayúsculas también tiene una importancia superlativa. Solo hay que capitalizar los nombres propios (empresas, universidades, nombres, profesiones) que así lo requieren. Usar mayúsculas para destacar una palabra deliberadamente no es muy recomendable.

¿Qué no incluir en el CV?

En primer lugar, información irrelevante, como estado civil o religión, salvo que en el llamado esté especificado de esa manera. También es importante obviar cierta información que puede terminar siendo perjudicial. Por ejemplo, si trabajaste durante 2 meses en una empresa y esta experiencia no aporta mucho a este proceso de selección, será mejor dejarla de lado. Seguramente, un dato de esta naturaleza despertará la curiosidad de los entrevistadores sobre las causas que llevaron a trabajes durante tan poco tiempo en ese lugar. Por último, es recomendable evitar frases trilladas, como “pienso fuera de la caja”, “soy multitasking” o “me encanta trabajar en equipo”.

Como mencionamos al comienzo, estos son algunos conejos generales para que puedas armar tu CV. De todas maneras, lo que hará que resaltes frente al resto serán esos aportes creativos que tú mismo puedas idear según la imagen que deseas proyectar.

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