A la hora de armar un Curriculum Vitae, la mayoría de las personas tienen la misma duda: ¿cómo ordeno la información? Existen varios formatos de CV, pero los más populares son tres: cronológico, funcional y ambos combinados. La elección del formato más adecuado para tu CV depende de muchos factores que explicamos a continuación.

Curriculum Vitae cronológico

Como su nombre lo sugiere, este tipo de Curriculum Vitae organiza la información en orden cronológico o temporal, ubicando la posición más reciente en primer lugar y dejando la educación para el fondo. Este es un formato muy beneficioso para aquellas personas que tienen mucha experiencia laboral y quieren usar esta fortaleza como principal argumento para convencer al empleador. En este formato es fundamental “llenar” todos los años sin dejar blancos, por lo que las personas con poca experiencia o experiencia intermitente no se verán muy beneficiadas.

Curriculum Vitae funcional

Este formato se basa fundamentalmente en habilidades, logros e hitos importantes. Los titulares de cada sección varían de una persona a otra de acuerdo con los puntos que se quieren resaltar. Algunos de los titulares posibles son educación, trabajo voluntario, habilidades, idiomas o conocimientos. En este formato la experiencia laboral pasa a un segundo plano y se le da más importancia a la educación y las habilidades. Es un formato sumamente recomendable para aquellas personas que han realizado muchos cursos y capacitaciones, o que a lo largo de su vida han adquirido habilidades que nunca han acreditado formalmente.

Curriculum Vitae combinado

Este formato toma elementos del CV cronológico y del CV funcional. Es recomendable para aquellas personas que recientemente se han graduado o que han realizado varios cursos, pero que al mismo tiempo cuenta con experiencia laboral. Generalmente la primera parte del CV se enfoca en los logros académicos y habilidades, para luego pasar a la presentación cronológica de la experiencia laboral del individuo.

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