Una herramienta diseñada para garantizar acceso real

El ICFES, en alianza con el Instituto Nacional para Ciegos (INCI), lanzó recientemente la primera guía de orientación del examen Saber 11° específicamente dirigida a estudiantes con discapacidad visual. Esta guía accesible incluye versiones en braille, audio, formato digital y recursos tiflológicos, lo que representa un avance significativo en la equidad educativa.

¿Qué ofrece esta guía inclusiva?

  • Dos versiones del examen: una con y otra sin prueba de inglés, según la elección del estudiante.

  • Materiales tiflológicos y kits de geometría accesibles, junto a lectores de pantalla.
  • 15 pistas en audio que explican la estructura del examen, tipos de preguntas, tiempos y secciones. 

  • Chat sensorial en braille, EPUB y PDF, incluidos subtítulos leíbles.

Estas adaptaciones facilitan que los estudiantes se familiaricen con el formato, sin depender de la lectura tradicional, y se preparen con confianza.

¿Cómo se implementa el sistema?

Desde el INCI informan que más de 120 personas especializadas han sido capacitadas para acompañar a las y los estudiantes durante la prueba. Estas personas están formadas para interactuar y asistir en el examen de manera neutral, sin alterar las respuestas, lo cual garantiza autonomía a los las personas evaluadas .

Estas medidas llegan después de años de pruebas piloto y estudios universitarios que señalaron limitaciones en el formato clásico. Por ejemplo, una prueba diseñada por la Universidad Nacional redujo ítems extensos y creó un Test Adaptativo Informatizado (TAI) que permite repetir audios cuantas veces sea necesario.

Impacto y acceso equitativo

Según cifras oficiales, más de 924 estudiantes con discapacidad visual están matriculados en secundaria y son potenciales beneficiarios de esta guía. Además, el país cuenta con alrededor de 348 620 personas con limitación visual, según el DANE.

Con estas herramientas, Colombia avanza hacia un modelo de evaluación inclusiva, donde el derecho a la educación superior se afianza sin sacrificar la autonomía o calidad del proceso para quienes viven con discapacidad visual.

Por qué esto es relevante

  1. Accesibilidad real: no se trata solo de adaptar el texto, sino de repensar el examen desde la diversidad funcional.

  2. Autonomía del estudiante: el uso de guías accesibles y TAI permite mayor independencia y confianza.

  3. Reducción de la brecha educativa: ocurre en cada paso, desde la inscripción hasta la presentación del examen.

  4. Política pública ejemplo: responde al Decreto 1421 de 2017 y al Tratado de Marrakech, que buscan eliminar barreras de acceso a la lectura para personas con discapacidad.

La nueva guía del ICFES para personas con discapacidad visual representa un esfuerzo integral por hacer que las pruebas de Estado sean verdaderamente incluyentes. No es un ajuste superficial: es una transformación del sistema, que respeta la diversidad, promueve la autonomía y fortalece el acceso a la educación superior.

Este modelo debe servir como referente para otros países de la región que aún carecen de guías inclusivas estructuradas. ¿Conoces a alguna persona estudiante que pueda beneficiarse de esta guía accesible? Comparte esta información y ayuda a construir un sistema educativo donde todas las personas tengan las mismas oportunidades para demostrar su conocimiento. ¡La inclusión también se vive en las evaluaciones y en la educación!