Has diseñado una aplicación accesible, has consultado con las usuarias y has creado contenido relevante. ¿Trabajo terminado? En absoluto. De hecho, el riesgo más grande es crear una herramienta maravillosa que nadie usa porque nadie sabe que existe o nadie sabe cómo usarla.

Un reporte de UNICEF nos advierte que la inclusión debe permear todo el ciclo de vida del producto: desde el marketing de lanzamiento hasta la capacitación en habilidades y la evaluación final.

La brecha de habilidades

Existe una suposición peligrosa de que las nuevas generaciones son “nativas digitales” por defecto. Para las niñas con discapacidad, esto no siempre es cierto. Ellas suelen tener menos oportunidades para desarrollar conocimientos y habilidades digitales. A menudo, ni siquiera comprenden las funciones de accesibilidad de sus propios teléfonos.

Por eso, el reporte enfatiza la necesidad de construir habilidades digitales. No basta con entregar la app; hay que enseñar a usar el dispositivo. Esto incluye capacitación en funciones como el control por voz, los lectores de pantalla, el zoom y la conexión con tecnologías de asistencia como audífonos o dispositivos braille.

La ONG Atriev, en Filipinas, ofrece talleres para personas con discapacidad visual, enseñándoles a usar tecnologías de asistencia. El modelo de “formador de formadores” (train-the-trainer) es particularmente potente: empoderar a personas con discapacidad para que enseñen a sus pares. Cuando una niña ve a alguien como ella dominando la tecnología, la barrera psicológica se rompe.

 

 

Marketing que no deja a nadie atrás

¿Cómo anuncias tu producto? Si tu campaña de marketing no es inclusiva, tu producto tampoco lo será en la práctica. El reporte sugiere involucrar a aliadas de la discapacidad en las campañas y asegurar que los materiales de marketing representen a niñas con discapacidad.

Los canales importan. Las plataformas de mensajería y los SMS pueden ser efectivos para personas con discapacidad auditiva, pero otras audiencias pueden preferir formatos de audio como podcasts o campañas de radio. Diversificar los medios es vital para asegurar que el mensaje llegue a todas las personas. Además, el marketing inclusivo tiene el poder de desafiar estereotipos.

 

Métricas invisibles: Lo que no se mide, no existe

Finalmente, ¿cómo sabemos si tuvimos éxito? La recopilación de datos es vital. Necesitamos una monitorización y evaluación inclusiva.

El reporte recomienda herramientas específicas como el cuestionario del Grupo de Washington (Washington Group Short Set – WG-SS). A diferencia de las preguntas médicas tradicionales, estas preguntas se centran en la funcionalidad: dificultades para ver, oír, caminar, recordar, comunicarse, entre otras.

Integrar encuestas breves dentro de la aplicación es una forma económica y directa de obtener feedback. Pero cuidado: la encuesta misma debe ser accesible y adecuada para el contexto. Si la herramienta de medición excluye a la usuaria, los datos estarán sesgados y volveremos a invisibilizar a quienes más necesitamos ver.

 

El ecosistema de apoyo

El éxito requiere trabajar con aliados (OPDs), capacitar en discapacidad y asegurar salvaguardas durante todo el proceso de recolección de datos. Cada punto de contacto cuenta.

La verdadera inclusión digital no termina cuando se sube la app a la tienda sino cuando una niña con discapacidad, que antes estaba aislada, utiliza esa herramienta con confianza para mejorar su vida, sabiendo que fue pensada para ella, anunciada en un formato que ella entiende y evaluada respetando su experiencia.