Jimmy Eulert Pinto es, sin duda, uno de los deportistas discapacitados más destacados y meritorios de América Latina. Jimmy nació en 1952 en La Paz, pero tres meses después fue inscrito en la embajada de Perú. A sus 18 años sufrió un grave accidente de tránsito que lo postró en una silla de ruedas para siempre, condición que no le impediría convertirse en un nadador de elite.

A pesar de no contar con mucho apoyo de parte de las autoridades, a los 22 años Jimmy se lanzó en su cruzada deportiva, transformándose así en uno de los deportistas que más alegrías le dio al pueblo peruano. En su palmarés se destacan 14 medallas de oro en diferentes competencias internacionales, destacándose sus actuaciones en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996, Sidney 2000 y Atenas 2004.

El 22 de diciembre de 2000, recibió los Laureles deportivos, máxima distinción que un deportista peruano puede recibir de parte del Estado peruano. “El deporte me ha permitido seguir vivo, porque me hizo mejorar el rendimiento de mis órganos. Por mi estado, el cuadro de supervivencia es bajo. Estamos hablando de un promedio de 40 años, y ya tengo 55. Creo que he superado todos los diagnósticos. No puedo dejar de nadar, porque no hacerlo sería atentar contra mi salud”, manifestó Jimmy tres años atrás, resaltando la importancia que el deporte ha tenido en su calidad de vida.

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