Para la búsqueda de empleo es necesario poner en movimiento dos acciones; por una parte armar una red de contactos y por otro, conseguir referencias personales.

Detente a pensar a quién conoces, amigos, compañeros, parientes, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, profesionales de distinta índole. Puedes comentarles que estás buscando trabajo, y preguntarles si pueden ayudarte con datos sobre alguna vacante, o hablando de ti en su red de contactos.

Otra tarea a llevar a cabo es retomar el contacto con antiguos empleadores que puedan dar referencias sobre tu desempeño. Podría ser un profesor de la universidad, un empleador o una institución en la cual hayas realizado un voluntariado. Las referencias muestran las opiniones positivas que tienen otras personas sobre tus capacidades, habilidades y sobre todo, de tu personalidad. Este plan activa mecanismos que podrían conducirte a tu nuevo empleo.

Repasemos los pasos para encontrar empleo. En primer lugar, identificar las propias habilidades, capacidades e intereses y destacar nuestros aspectos positivos. Luego conocer el mercado laboral investigando las búsquedas activas, plantearse un objetivo claro y traducirlo en un plan estratégico. Y por último confeccionar el currículum. Lo que continúa es iniciar una etapa que se relaciona con las habilidades sociales.

Arma dos listas distintas:
1)Red personal: lista a quién podrías contactar. Especificando a través de qué medio te conectarás: correo electrónico, por teléfono, o en forma personal. Tomate tu tiempo para armarla.
2)Referencias personales: contacta a las personas que quieras usar como referencia y pídeles permiso para incluirlos. Tienes que pedirle sus datos sobre el cargo que ocupan, teléfono, dirección y correo electrónico.

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