“Yo tuve la suerte de vivir la vida convencional y con discapacidad, y me quedo con ésta. De hecho tengo la posibilidad de vivir un desafío constante”, cuenta Nimo, quien sufrió una lesión medular nivel torácico que le dejó una parálisis en sus extremidades inferiores.
deporte-con-historias-2196177w460

Además de ser corredor de motocross, el año pasado logró ser el primer piloto con parálisis en lograr la habilitación para competir en automovilismo, participa en la Copa Bora durante las fechas del Turismo Carretera -donde está sexto en el torneo- y está ultimando detalles para estar en el Súper Enduro Buenos Aires de motociclismo. También tiene su grupo “Revolución: capacidad diferente sin límites”, es bailarín de la modalidad Danceability, fue candidato a concejal en Neuquén, trabaja en el comercio de su familia y tiene constante contacto con Valentino Rossi.

“A mí no me quita el sueño volver a caminar, como si no pudiera ser feliz sin eso. Incursioné en categorías regionales y en deporte de alto rendimiento para acortar el camino y tuve una gran preparación física con la acrobacia y el motociclismo. Mi viejo le preguntó a los médicos si iba a volver a caminar y le respondieron que primero me tenían que salvar la vida. Mi hermana siempre me recuerda que después de la operación, donde tuve unas horas estables, tuvimos una comunicación en la que yo le dije que teníamos que preparar un auto para que pudiera correr.”

Juan María vive luchando para romper con los moldes y los prejuicios de la sociedad sobre la discapacidad junto a su grupo de trabajo denominado “Revolución: capacidad diferente sin límites”. Además, hace Danceability, un método de improvisación que permite que personas con y sin discapacidades físicas se reúnan para la experimentación artística, y el año pasado fue candidato a concejal en Neuquén, donde hizo foco en los trabajos sociales con la juventud.

Compartir