Consiste en analizar tanto las instalaciones y lugar de trabajo donde se desempeñará la persona con discapacidad como las habilidades requeridas para el puesto.

Es un proceso similar al reclutamiento de cualquier persona sin discapacidad. El propósito específico es cubrir un puesto, no es asignar una actividad cualquiera a una persona con discapacidad.

Debe conformarse de los mismos pasos o procedimientos que utiliza regularmente la empresa y evaluarse que tipos de discapacidades son compatibles con ese puesto de trabajo para luego poder ser bien descriptivo en las habilidades requeridas para la posición.

Ejemplos: ¿La persona debe hablar por teléfono o con comunicarse vía email/escrita es suficiente? ¿Se requiere que la persona suba escaleras o cargue peso como parte habitual de sus tareas?

Algunas de las áreas a evaluar:

– Ubicación geográfica y accesibilidad de la empresa.

– Ubicación del puesto de trabajo y accesibilidad dentro de la empresa.

– Descripción del puesto

– Actividades y tareas principales del puesto.

– Requerimientos del trabajo: senso-perceptivos, cognitivos y motrices.

– Tolerancia y resistencia al trabajo: Cantidad de horas, ritmo de trabajo, complejidad.

– Condiciones del ambiente.

– Condiciones de seguridad.

Al final de la evaluación del puesto del trabajo podrás tener una descripción del puesto bien detallada, la cual no sólo te servirá para contratar personas con discapacidad.

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