La natación es el deporte más completo, ya que en el mismo se ejercita todo el cuerpo y tiene muchos beneficios conocidos. Este deporte es una de las actividades más recomendadas para las personas con autismo, ya que contribuye en el desarrollo psicomotor, favoreciendo también la relajación y el bienestar.

La natación es muy buena para todas las personas con autismo, especialmente para los niños, ya que se encontrará en un entorno lúdico en donde puede realizar ejercicios en el agua, que por lo general les encanta a los más pequeños.

Cabe destacar que el trastorno del espectro autista no afecta a todas las personas por igual, presentándose en varios niveles, desde leve hasta profundo, cosa que influye en el comportamiento de los mismos, presentando diversas características y comportamientos. Aun así, todos pueden obtener beneficios de la natación como los siguientes:

  • Una forma dinámica de hacer terapia:

Aunque al principio puede que sea complicado para las personas con autismo, poco a poco el trabajo realizado en el agua le ira brindando muchos beneficios, empezando por fomentar las emociones y motivación a realizar la actividad.

La persona con autismo comenzara familiarizándose con el agua, aprendiendo a flotar, realizar coordinación dentro de la piscina, aprender a controlar la respiración. Este deporte requiere de constancia y esfuerzo, además contribuye a que las personas con autismo se relajen y liberen tensiones, motivándoles también a socializar con sus compañeros y practicar la empatía.

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  • Fortalece el sistema cardiovascular:

La natación es un deporte aeróbico principalmente, por lo que es sumamente recomendado para fortalecer el corazón y el sistema circulatorio.

Cuando las personas con autismo practican natación, el ejercicio que realizan, les ayuda a perder la grasa que rodea al corazón, haciendo que cada latido sea mucho más fuerte, fortaleciendo la circulación de la sangre al resto del organismo. De esta manera el corazón trabajara mucho mejor y se reducen los riesgos por experimentar hipertensión arterial.

  • Aumenta la unión familiar:

Debido a que la familia debe mantenerse atenta y participar en las actividades acuáticas junto a las personas con autismo (sobre todo si son niños), esto estrechara aun más los lazos entre los mismos, canalizando sentimientos y aprendizaje, ayudándoles a sus hijos a comprender los gestos y emociones que pueden reforzar en casa.

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Imagen suministrada por: guatenews.com
  • Mejoras en la respiración:

Con la natación todos los músculos se fortalecen, incluyendo los que ayudan a llenar y vaciar los pulmones de aire, por lo que en cada respiración, aumentara la retención de aire, disminuyendo el gasto de energía en las personas con autismo que practiquen esta actividad.

Esto también contribuye a eliminar el estrés en las personas con autismo, al bajar la frecuencia respiratoria, aumentando la trasmisión de oxigeno a la sangre y la capacidad de limpiar los pulmones.

  • Mejoras a nivel psicológico:

La natación sin duda ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas con autismo, ayudándolos a ser más independientes, más seguros y fortaleciendo la autoestima, al incrementar las posibilidades físicas.

Además son muchos los avances que se pueden lograr en cuanto a las habilidades de comunicación, ya que deben realizar las actividades en grupos, siendo también un buen momento para la recreación e interacción social.

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En conclusión final y personal

De lo anterior podemos decir que la natación es realmente beneficiosa para las personas con autismo, ya que no solo les ayuda a mejorar la condición física, sino que también potencia las habilidades sociales y trae beneficios en la salud, ayudándoles a explorar sus capacidades y descubrir habilidades propias que quizás no conocían.

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